14/5/09

Algunas frasesitas para conocer un poco al gran escritor, naturalista y trascendentalista norteamericano Henry Thoreau. Muy recomendables sus libros "Walden" y "La desobediencia civil".

Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica, su destino

Cualquier hombre que tenga más razón que sus prójimos ya constituye una mayoría de uno

Las matemáticas no mienten, lo que hay son muchos matemáticos mentirosos

Las cosas no cambian; cambiamos nosotros

En vez de amor, dinero o fama, dame la verdad

Si has construido castillos en el aire, tu trabajo no se pierde; ahora coloca las bases debajo de ellos

Jamás hallé compañera más sociable que la soledad

Casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación

El amor no sólo debe ser una llama, sino una luz

La bondad es la única inversión que nunca quiebra

De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla

¡Como si se pudiera matar el tiempo sin insultar a la eternidad!

Un hombre es rico en proporción a las cosas que puede desechar

Cuán vano es sentarse a escribir cuando aún no te has levantado para vivir

Lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos

Vida ciudadana: millones de seres viviendo juntos en soledad

Bajo un gobierno que encarcele a alguien injustamente, el sitio adecuado para una persona justa es también la cárcel

El más rico es aquel cuyos placeres son los más baratos

Hay muchos que se van por las ramas, por uno que va directamente a la raíz

"Creo que deberíamos ser hombres primero y ciudadanos después".

El mundo no es sino un lienzo para nuestra imaginación

"Es más deseable cultivar el respeto al bien que el respeto a la ley".

"Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida...para no darme cuenta, en el momento de morir, que no había vivido".

La ley nunca hará a los hombres libres; son los hombres los que tienen que hacer la ley libre

"La mayoría de los lujos y muchas de las llamadas comodidades de la vida no sólo no son indispensables, sino que resultan un obstáculo evidente para la elevación espiritual de la humanidad".

"Si no logras convencer a una persona de lo malo que está haciendo, procura hacer entonces lo bueno. La gente cree sólo lo que ve"


“Nadie puede ser un observador sabio e imparcial de la raza humana si no se encuentra en la ventajosa posición de lo que deberíamos llamar pobreza voluntaria. El fruto de una vida lujosa es el lujo, ya sea en agricultura, comercio, literatura o arte. Hoy en día tenemos profesores de filosofía, pero no filósofos. Sin embargo, enseñarla es admirable porque en un tiempo también lo fue vivirla. Ser un filósofo no consiste en tener pensamientos sutiles meramente, ni en fundar una escuela, sino en amar la sabiduría tanto como para vivirla de acuerdo con sus dictados, para llevar una vida de simplicidad, independencia, magnanimidad y confianza. Consiste en resolver no sólo teóricamente algunos problemas de la vida, sino también prácticamente. (…)”


"Hace unos treinta años que vivo en este planeta y todavía estoy por oír la primera sílaba de los serios o valiosos consejos de mis mayores, pues no me han dicho nada, o quizá no puedan decirme nada, de utilidad. Aquí está la vida, un experimento, la mayor parte del cual no ha sido realizado todavía por mí; pero no me beneficia en absoluto que otros lo hayan realizado. Si poseo alguna experiencia que considero de valor, puedo asegurar que mis mentores no me dijeron una palabra acerca de ella.(...)"


"Pero los hombres trabajan bajo la influencia de un error. La parte mejor del hombre muy pronto es arada para abono de la tierra. Por un aparente destino comúnmente llamado necesidad, los hombres se dedican, según cuenta un viejo libro, a acumular tesoros que la polilla y la herrumbre echarán a perder y que los ladrones entrarán a robar. Esta es la vida de un tonto, como comprenderán los hombres cuando lleguen al final de ella, si no lo hacen antes."

Henry Thoreau en su libro Walden