3/3/10

Mis ojos perdieron la razón
cuando apareciste como la inspiración
del poema que aún no me atreví a escribir.
No pude soportar el tedio
de haberme sentido tanto tiempo perdido
entre espejos opacos de semblantes adormecidos.
Fue tu mirada la que rompió los cristales de lo mundano
e hizo estallar mi rutina de vigilia
para hacerme entrar en ese sueño pagano
donde brindan dioses y diosas
con el vino que siempre imagine beber en tu nombre.
Fue tu voz la que me recordó
que el sueño no es una ficción,
fue tu cuerpo la encarnación de la diosa Aurora
que se presentó una noche para abrir al sol
las puertas de mi oriente.
Fue tu rostro el que me descubrió impaciente
doliente esperando
que te hagas presente.

Rudy


No te apresures a colocar en mi horizonte
el cartel de "llegada",
ni siquiera se yo por qué puerta
atraveze la entrada.
Me encuentro viajando a bordo de palabras
que no sé si alcanzan para vestir
eso que los filósofos llaman la Nada.

No te asustes de la incertidumbre
de descubrirte sin certidumbres,
sólo hay que temerles a los gusanos y a las afirmaciones,
esos asesinos que van a roer tu carne y tus ilusiones.

Yo por hoy me entrego al silencio,
que tiene la bondad de otorgarnos el privilegio
de habitar ese cautiverio que nos permite
preservarnos del tedio de responder silogismos
que no son más que misterio.

Rudy

1 comentario:

Luishy dijo...

ando blogueando. te sumo a mi lista, abrazoo!!gato mal, ahi, vatila mono, bestia pop...ja!!